Hay algo que casi nunca se ve cuando una prenda llega terminada: la red que la hizo posible.

Una clienta recibe una malla.
La abre, la toca, mira el color, prueba el calce, decide si le gusta.

Pero antes de ese momento, esa prenda pasó por muchos lugares y por muchas manos.

Para que una Malla Enteriza Estrella de Sidonia exista, primero tienen que existir quienes producen o proveen cada uno de sus componentes: la tela, el forro, los elásticos, la estampa, la grifa, los avíos y hasta el trabajo artesanal de forrar una argolla.
Ficha Tecnica

Después llega el momento de unir todo eso.

Ahí aparecen personas y profesionales con años de experiencia: la modelista, el cortador, el tallerista y las costureras, la modelo que participa de la prueba de calce y quienes controlan la calidad de cada prenda antes de prepararla para llegar a una clienta.

Son trabajos diferentes, pero forman parte de un mismo proceso.

Y ahí aparece algo que para nosotros tiene un valor especial: el oficio.

Porque hay cosas que no se aprenden solamente en un manual. Se aprenden haciendo. Mirando. Probando. Corrigiendo. Años de experiencia detrás de una máquina, de una mesa de corte, de una moldería o de una prueba de calce construyen un conocimiento que después pasa de una persona a otra.

Los oficios textiles tienen historia. Y muchas veces esa historia se transmite de generación en generación.

En un momento en que muchos de esos saberes empiezan a perderse culturalmente, en Sidonia queremos darles visibilidad y reconocer el valor de quienes los sostienen.

Porque no aparecen en la foto final.

Pero gracias a ellos, la prenda llegó a ser real.

En Sidonia, una prenda no es solo el resultado de una colección.

Es parte de una red.

Y me gusta pensar esa red como un tejido hecho a mano.

Me trae el recuerdo de mi tía abuela Lidia, enseñándome a tejer con dos agujas cuando era pequeña. Un punto se enlaza con otro. Una hebra sostiene a la siguiente. Y, de a poco, algo empieza a tomar forma.

Con una prenda pasa algo parecido.

Cada persona aporta una parte de su trabajo y su conocimiento. Cada empresa aporta lo suyo. Cada etapa necesita de la anterior para que la siguiente pueda suceder.

Por eso, esa red no es abstracta.

Está formada por personas, talleres, empresas, máquinas, tiempos de trabajo y vidas que transcurren alrededor de una prenda.

Cuando hablamos de producción nacional, entonces, no hablamos solamente de dónde se fabrica.

Hablamos de todo lo que hace posible que una idea pueda convertirse en algo real y producido acá.

Por eso este capítulo es una forma de mirar un poco más de cerca.

De reconocer a quienes estuvieron antes.

Porque detrás de cada prenda argentina hay manos que no siempre aparecen.

Pero están.

Y esas manos también son parte de Sidonia.

Sidonia · Hecho en Argentina